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sábado, 11 de abril de 2015

El dulce reconocimiento de Collage


A. J. Cárdenas*

Collage es una metáfora de corte y pegue; pinte aquí, allí y allá, de este modo y esta forma se sintetiza la vida. Las amarguras de ayer son las alegrías de hoy. Así somos los humanos. La poesía de Miguel Castro recupera la vida.
  
¿Por qué Collage obtuvo una mención y no un triunfo en el certamen literario Brunca? Pues, la recepción del texto poético fue interrumpida por el sentido canónico de las reglas del género poesía, tal se considera en la academia y las editoriales estatales de Costa Rica. No era para menos, el concurso fue realizado por la Universidad Nacional sede Brunca. En el jurado participó Julieta Dobles que desde 1974 entró a contaminar la poesía costarricense.
Los transcendentalistas tienen 41 años de destruir la poética costarricense. Ser poeta significa innovar con la palabra. Tienen un grupo llamado Poiesis, que no crea, se han vuelto coperos de la Edad Media, malos coperos; siempre ejecutan las mismas reglas. Lo peor, han vuelto la recepción de poesía singularidad, le hurtaron el principio de plurisignificación y pluricreación a la poesía.
―Odio la poesía que elimina del todo la realidad, o describe la falsa realidad, esa políticamente aceptada―.
Dobles fue una buena poeta, sus poemas me conmovieron en mis primeras lecturas, iguales los de Laureano Albán, el que nunca me sedujo es Ronald Bonilla. La poesía de Bonilla quedó en el siglo 20. Sin embargo, se le sigue premiando. Parece que los lectores costarricenses, principalmente, los del jurado necesitan una actuación literaria.
Si ser un simple lector ya es difícil, lo es más ser jurado. Pienso que ser jurado debe significar objetividad, para ello, el lector jurado analizará la literatura desde los puntos históricos, y no solo por el gusto; que se caracteriza por ser subjetivo. Pero los editores, principalmente estatales, los críticos, los jurados han objetivado el gusto, lo domesticaron, para servírselo con falsos brillos a los lectores comunes y corrientes.
En la década de los 70 del siglo pasado, cuando los otros países hispanoamericanos estaban provocando una poesía de compromiso socialpolíticoguerrillero, ellos apuntaron contra la poesía antipolítica; lo que favoreció los gobiernos de Liberación Nacional y la Unidad Social Cristiana.

 La vivificación de la poesía costarricense contemporánea, es las vanguardias, la búsqueda de la creación, y el tópico antitrascendenlalismo, gestado por una identidad que se mueve desde varios puntos del cosmos humanístico: recobrar la música y la poesía, mostrar la vivencia del cine, la influencia de músicos hisponoamericanos en nuestra cultura, recobrar la ciudad para contradecir los discursos aquileistas, búsqueda insaciable de la universalidad oponiéndolo contra el cosmopolitismo y aristocratismo modernista que recobró el estilo de vida y escritura de los ya mencionados poetas dominantes.
Escribir y hablar de poesía siempre es complejo.
La poesía costarricense recupera la vivencia y al receptor.
En Costa Rica se dice que no hay lectores de poesía ―es falso―, la nueva tendencia poética ha recuperado a los lectores, ya los tiene; y cuando me encuentro con profesionales en la enseñanza del Español con 20 o 30 años de enseñar que no les gusta leer poesía, me imagino su época de juventud, y, veo los poemas de Laureano Albán, Julieta Dobles, Ronald Bonilla y algunos de los poemas de Carlos Duverrán, entre otros, como un cuerpo de Fealdad Absoluta.
Los transcendentalistas escribieron una poesía antipolitica, cómo va ser posible que un poeta como Lawrence Ferlinghetti reconozca más la importancia vital de lo político en nuestro gran territorio centroamericano, según el signo de los siguientes versos: “¿Y tú de qué lado estás?/ cantaban los pájaros/ Oh tú ¿de qué parte estás/ en la Tercera Guerra Mundial/ la guerra contra el Tercer Mundo?” Yo pregunto ¿de qué lado está usted Señor o señora T?

Collage obtuvo una mención. Esto significa: “su poesía, Miguel Castro es digna; pero entienda, no debe ganar premios; para los premios estamos nosotros; esta es la época de Ronald Bonilla”.

La poesía de Miguel Castro es dulce, trata del guaro. “De la caña se hace guaro”, cantó Capmany. En el último número de la revista Conjetura señalé el tópico de la Fiesta, desarrollado desde el licor y la nueva religión (la música), me parece importante, en esta noche comentar que la dulzura se gesta cuando el poema fragmentado revive los excesos de la juventud y al recobrar los signos de una música que llamarían rebelde.

Configuración de la dulzura: la risa dulcifica la psique, veamos los siguientes versos “¿recuerdas?/ la adolescencia/ aquellos muchos/ ―que nos significaban muy poco―” (53), es de risa el llamado recuerdas y significaban, y ultrarisa poco, ―esos momentos sí resultaron muy significativos, al punto de que el yo lírico asumiera una aptitud de cronista―; también, cuando el Yo poético altera los valores, todo disvalor social es pervertido en valor; el norte se hace sur, cuando el sur es mejor que el norte, ya que ahí se encuentra el Yo: “te seguía/ aunque fueras mi contra-cultura/ te irías al norte/ junto a los cristianos”; el Yo lírico se marca gramaticalmente a sí mismo inseguro “me gustaría probar con la poesía descriptiva”, y sí describe, lo vivido, la emoción y la propuesta ideológica, por ejemplo: “siempre llenabas mis palabras/ que se resistían/ a decretar encantamientos/ ante ti/ desfilaban/ palabras insípidas/ palabras trasparentes/ palabras alarmadas/ palabras que tenían/ las líneas de mis manos” (19).  
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Lastimosamente, los editores no analizan, no critican. Lo que provoca que se elimine el proceso de conformación y corrección que debe realizar el lector, quien no puede terminar de leer el texto poético, porque ya un grupo determinó la interpretación y generó una falsa victoria, como el caso de Collage.
La recepción de la poesía al ser determinada borra su principio de creación, libertad y revelación. En este poemario se desea revelar una historia de Don Nadie, todos somos don nadie, y no existimos si nuestro pasado sigue en el nivel invisible; únicamente llegamos a ser tangibles en la escritura, veamos la técnica de Castro, utiliza un pasado-presente para ser siempre presente, de esta forma se existe en todo momento. Por eso, es dulce existir por siempre.



*  Poeta y escritor.

martes, 16 de octubre de 2012

Ven, ven


Mi amada Jesús
te amo
tu olor está en mis sueños
no te vayas
ven, ven,
este lecho está decértico
sin ti
mis labios están sin flor
sin tu saliva
mis manos comen agonía
sin tus caderas
quiero tu vagina mi Jesús
amada, amada, amada
te quiero y te anhelo
te necesito
más que al agua
o cualquier mujer
regresa
no me dejes solo
te quiero ver como en Capernaum
no quiero tu espíritu
ni tus cartas
te quiero a ti
y tus brazos en mis hombros.  

domingo, 14 de octubre de 2012

En el Infierno

Manhattan
no me importa.

Ya quedé en la historia.

Sus besos como la calle 86
son efímeros;
mis poemas serán recitados por Dios
en el Juicio Final:
Tratan de mis pecados
en distintos lechos
menos
con sus labios.
Mis versos serán mi juicio,
pero ningún mortal los matará
y se convencerá Dios
y me dirá
por cantar tan perfecto
eres mi hijo
lo reconozco; siéntese conmigo,
y usted estará en el Infierno por no besarme.

martes, 19 de junio de 2012

El poema perfecto

Después de caminar
tantos años por la ciudad
y andar
con los pies descalzos
he pensado, como si nunca hubiese pensado
¿cuál es mi deseo?
si alcanzar a la mujer perfecta,
si encontrar el amor perfecto,
si dormir cobijando el sueño perfecto;
yo no quiero nada de eso,
lo que quiero es escribir
el poema perfecto,
dormir como un poeta,
el poeta que escribió el único poema perfecto
y no escribió ningún poemario
no le donó a la humanidad
ninguna elegía o épica;
yo sería recordado no por el poeta
que escribió un buen verso,
y por ser bueno mi verso
se utilizaría como aforismo
en cada cita científica
yo sería recordado
no por escribir sobre un sentimiento
eterno
como el amor,
sino por escribir el poema que sería recordado
como el poema más puro,
un poema con el poder de volar,
tocarle las manos a Dios,
burlarse del Diablo,
darle un beso a la que amo,
por contener la síntesis de la historia humana,
mi poema sería tan matemáticamente perfecto
que haría armonía con la ecuación del bien y del mal
sería tan perfecto que ya no sería
poema
no sería un objeto
que encierra
la naturaleza humana.

Quiero beber de la copa del amor

Poema
enséñame a preparar
la copa del amor
a dormir caliente con las ratas
a escuchar la furia danza de los sapos
y el estruendo del agua cuando corre
que estoy sordo
y no sé si es de amor,
he perdido de vista mi geografía,
y el manantial de versos ha desaparecido,
ya no soy como cuando era joven,
hoy mi piel es la del muerto de la morgue,
huelo las canciones que los enamorados
nunca han escuchado,
veo la sensación de estar tomados de la mano
como la más mágica ficción
y me pregunto:
¿A caso soy asexual?
O solo disfruto de la pornografía.