Hoy quería jugar de Burgués
y me tomé un café
que me asfixió.
Eso fue hace una hora
y todavía tengo
el café
en el medio de la garganta.
Mientras tomaba café
vino una idiota, con aires de grandeza
que no sabía la diferencia entre una princesa
y una servilleta.
Ese café, el que me tomé
fue el más barato que hallé.
Por estar jugando de burgués
sufrí en esta tarde
dos veces.
y me tomé un café
que me asfixió.
Eso fue hace una hora
y todavía tengo
el café
en el medio de la garganta.
Mientras tomaba café
vino una idiota, con aires de grandeza
que no sabía la diferencia entre una princesa
y una servilleta.
Ese café, el que me tomé
fue el más barato que hallé.
Por estar jugando de burgués
sufrí en esta tarde
dos veces.
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