domingo, 22 de junio de 2014

La identidad poética en Psicologías intencionales


14 de junio, 2014.

Universidad Nacional Autonoma, sede Región Brunca.

 

A. J. Cárdenas

 

La identidad es la construcción que tenga el individuo de sí mismo, esta construcción da seguridad y claridad acerca de su personalidad. En la escritura de poemas, este concepto se puede encontrar como manifiestos acerca de la poesía, a los cuales se les ha llamado poéticas, también mediante los valores y creencias del poeta en los textos.

Psicologías intencionales. Poemas de mi noche tiene una paratextualidad configurada por la psicología desde estudios a los mismos poetas, el ejemplo de Pizarnik en el epígrafe; donde se observa la declaración psicológica desde teorías de la personalidad hasta las inteligencias que puedan tener los sujetos, esto señala al poemario bajo el indicador: explicación. Psicologías intencionales busca explicaciones sociales, y al mismo tiempo da explicación sobre la actuación emocional o los sucesos emocionales del poeta en su entorno.

Siempre el psicólogo es quién escucha, quién sana y quién conoce, aconseja o recomienda, y aquel quién no sabemos si se autoevalúa; en este caso, el poeta Miguel Castro nos entrega su identidad, su autoevaluación y su autocrítica, no se queda en el plano crítico ni de compartir sus emociones y vivencias como es la costumbre de los poetas. Esta neopoética nos da poemas como fruto de una existencia deseosa de compartir con la sociedad deberías, introyectos, no solo de parte de los otros, sino del mismo poeta, ese rasgo significativo en el plano de lo estético trae el efecto de risa, porque el lector poético puede burlarse del mismo poetapsicólogo, ya que está usando la escritura terapéutica para sí mismo.

El poetapsicoterapeuta sabe que la escritura libera, así que busca liberarse de la sociedad sin dejar de actuar en el medio social. Además, la escritura es conciencia del ente social, y, es la encargada de darle consciencia a la misma Sociedad en la consciencia colectiva, por eso mismo el primer poema Existo inicia el libro, porque lo primero que un terapeuta tiene que hacer es, asegurarle la existencia al sujeto enfermo, de esta forma se elimina la baja estima para dar inicio al alter-ego, elemento importantísimo para el origen del poeta en su escritura. Sin ese poema no podría existir ni el poeta ni el poemario que presentamos hoy.

La investigadora y profesora Maribel León Fernández en el artículo "La poesíaterapia: Enfrentando y manejando el dolor" cita a Vicente, quien define biblioterapia bajo tres variantes: ayuda en el proceso terapéutico, terapia, disciplina de desenvolvimiento y crecimiento personal; señalo esto para indicar: uno de los motivos de la poesía es construir un mejor sujeto, el cual, debe estar emocionalmente estable, si un autor no se sana ni se libera en su escritura, en realidad ya no tiene con qué sanarse. La poesía es la sanidad y la enfermedad; eso depende del poeta. En la sección paratextual Inteligencia terapéutica hay poema titulado Confieso en cual hay tres versos: "y descubrir/ las ruinas/ de mi personalidad", los cuales considero núcleo significativo del proceso biblioterapéutico de la poesía que vive el poeta.

Si vemos la situación contemporánea de la poesía costarricense los poetas antilíricos o antitrascendentalistas son sujetos innestables emocionalmente, esto representa una poesía caótica y enferma; la poesía de Castro viene anteponiéndose a esa poesía, él da soluciones no propuestas ni descripciones ni juicios de valor como tradicionalmente se práctica en la poesía, un ejemplo de sanidad se puede observar en el poema Busquemos olvidar, del cual recupero los siguientes versos: "todavía/ suele ser absurdo,/ al final/ olvidar es olvi y dar".

El papel de sanidad en la poesíaterapia se da cuando el poeta se autoacepta, proceso que le trae seguridad y manifiesta la identidad del poeta en la más pura esencia del ser, para lo cual sería explicito mencionar Creo esta teoría, de este poema, los versos: "para ser más conciso/ solo hay una/ con la que digo/ yo la amo/ y es yo te amo".

Ninguno de los poemas marca más la identidad del poeta  Juan Salvador Poeta de carácter intertextual, en este poema el poeta confirma su identidad y se autonombra y afirma como poeta irremediable, quien no se sanó, ni le funcionó la terapia. Esto trae una paradoja poética a nivel textual, porque el poeta se aleja de la propuesta personal poética para entrar en la actualización de la poesía costarricense en términos escriturales, esto significa que el autor no está separado del contexto, y que su personalidad también se configura en el reflejo de sí en el mundo, por eso, la condición de oblicuo poético, aún de sí mismo, no es incoherente textualmente ya que desde el punto de vista psicológico una persona nunca puede ser completamente blanco o negro, sino que depende del momento, por lo tanto, los poemas de Castro lo que hacen es  presentar momentos emocionales que configuran la seguridad personal. De este poema, Juan Salvador Poeta rescato los versos: "Resultando,/ evidencia suficiente para concluir, inducir, confirmar,/ evidenciar su diagnóstico:/ POETA IRREMEDIABLE/ resultando del niño que persiste hasta hoy/ negándose a soltar los sueños/ y a morirse de Adulto". La poesía de Miguel Ángel Castro se mantiene coherente en todo el poemario por el lenguaje, ya que este es denotativo y técnico psicológico separándose de la poesía antilírica que en términos lexicales va en contra del lenguaje figurativo; en este autor generaleño el lenguaje denotativo significa manifestar la emoción lo más claro posible, para que ahí esté la emoción como el poeta la interiorizó.