14 de junio, 2014.
Universidad Nacional Autonoma,
sede Región Brunca.
A. J. Cárdenas
La
identidad es la construcción que tenga el individuo de sí mismo, esta
construcción da seguridad y claridad acerca de su personalidad. En la escritura
de poemas, este concepto se puede encontrar como manifiestos acerca de la
poesía, a los cuales se les ha llamado poéticas, también mediante los valores y
creencias del poeta en los textos.
Psicologías intencionales. Poemas
de mi noche
tiene una paratextualidad configurada por la psicología desde estudios a los
mismos poetas, el ejemplo de Pizarnik en el epígrafe; donde se observa la declaración
psicológica desde teorías de la personalidad hasta las inteligencias que puedan
tener los sujetos, esto señala al poemario bajo el indicador: explicación.
Psicologías intencionales busca explicaciones sociales, y al mismo tiempo da
explicación sobre la actuación emocional o los sucesos emocionales del poeta en
su entorno.
Siempre
el psicólogo es quién escucha, quién sana y quién conoce, aconseja o
recomienda, y aquel quién no sabemos si se autoevalúa; en este caso, el poeta
Miguel Castro nos entrega su identidad, su autoevaluación y su autocrítica, no
se queda en el plano crítico ni de compartir sus emociones y vivencias como es
la costumbre de los poetas. Esta neopoética nos da poemas como fruto de una
existencia deseosa de compartir con la sociedad deberías, introyectos, no solo
de parte de los otros, sino del mismo poeta, ese rasgo significativo en el
plano de lo estético trae el efecto de risa, porque el lector poético puede
burlarse del mismo poetapsicólogo, ya que está usando la escritura terapéutica
para sí mismo.
El
poetapsicoterapeuta sabe que la escritura libera, así que busca liberarse de la
sociedad sin dejar de actuar en el medio social. Además, la escritura es
conciencia del ente social, y, es la encargada de darle consciencia a la misma
Sociedad en la consciencia colectiva, por eso mismo el primer poema Existo inicia el libro, porque lo
primero que un terapeuta tiene que hacer es, asegurarle la existencia al sujeto
enfermo, de esta forma se elimina la baja estima para dar inicio al alter-ego,
elemento importantísimo para el origen del poeta en su escritura. Sin ese poema
no podría existir ni el poeta ni el poemario que presentamos hoy.
La
investigadora y profesora Maribel León Fernández en el artículo "La
poesíaterapia: Enfrentando y manejando el dolor" cita a Vicente, quien
define biblioterapia bajo tres variantes: ayuda en el proceso terapéutico,
terapia, disciplina de desenvolvimiento y crecimiento personal; señalo esto
para indicar: uno de los motivos de la poesía es construir un mejor sujeto, el
cual, debe estar emocionalmente estable, si un autor no se sana ni se libera en
su escritura, en realidad ya no tiene con qué sanarse. La poesía es la sanidad
y la enfermedad; eso depende del poeta. En la sección paratextual Inteligencia terapéutica hay poema
titulado Confieso en cual hay tres versos: "y descubrir/ las ruinas/ de mi
personalidad", los cuales considero núcleo significativo del proceso
biblioterapéutico de la poesía que vive el poeta.
Si
vemos la situación contemporánea de la poesía costarricense los poetas
antilíricos o antitrascendentalistas son sujetos innestables emocionalmente,
esto representa una poesía caótica y enferma; la poesía de Castro viene
anteponiéndose a esa poesía, él da soluciones no propuestas ni descripciones ni
juicios de valor como tradicionalmente se práctica en la poesía, un ejemplo de
sanidad se puede observar en el poema Busquemos
olvidar, del cual recupero los siguientes versos: "todavía/ suele ser
absurdo,/ al final/ olvidar es olvi y dar".
El
papel de sanidad en la poesíaterapia se da cuando el poeta se autoacepta,
proceso que le trae seguridad y manifiesta la identidad del poeta en la más
pura esencia del ser, para lo cual sería explicito mencionar Creo esta teoría, de este poema, los
versos: "para ser más conciso/ solo hay una/ con la que digo/ yo la amo/ y
es yo te amo".
Ninguno
de los poemas marca más la identidad del poeta Juan
Salvador Poeta de carácter intertextual, en este poema el poeta confirma su
identidad y se autonombra y afirma como poeta irremediable, quien no se sanó,
ni le funcionó la terapia. Esto trae una paradoja poética a nivel textual,
porque el poeta se aleja de la propuesta personal poética para entrar en la
actualización de la poesía costarricense en términos escriturales, esto
significa que el autor no está separado del contexto, y que su personalidad también
se configura en el reflejo de sí en el mundo, por eso, la condición de oblicuo
poético, aún de sí mismo, no es incoherente textualmente ya que desde el punto
de vista psicológico una persona nunca puede ser completamente blanco o negro,
sino que depende del momento, por lo tanto, los poemas de Castro lo que hacen
es presentar momentos emocionales que
configuran la seguridad personal. De este poema, Juan Salvador Poeta rescato
los versos: "Resultando,/ evidencia suficiente para concluir, inducir,
confirmar,/ evidenciar su diagnóstico:/ POETA IRREMEDIABLE/ resultando del niño
que persiste hasta hoy/ negándose a soltar los sueños/ y a morirse de
Adulto". La poesía de Miguel Ángel Castro se mantiene coherente en todo el
poemario por el lenguaje, ya que este es denotativo y técnico psicológico
separándose de la poesía antilírica que en términos lexicales va en contra del
lenguaje figurativo; en este autor generaleño el lenguaje denotativo significa
manifestar la emoción lo más claro posible, para que ahí esté la emoción como
el poeta la interiorizó.