En la Feria Internacional del Libro 2008
te conocí Mayra Jiménez
en aquella época te dije que me gustaba escribir
que estudiaba Lingüística y literatura
y en este día 10/07/2011 decidí escribir
hacer una crítica poema.
Aquella fue la primera vez
y la última en que te vi
seguramente te conmoví
porque corrí
por la Antigua Aduana
hasta que te alcancé
para que me autografiaras
“Qué buena tu memoria”,
al otro día me regalaste
“Toda una vida”
te pareció que era lo mejor de lo mejor
de tu poesía.
Me gustó todo el libro:
El lenguaje,
el tratamiento,
los huecos de interpretación de lectura,
la pureza de la psique,
la defensa de tus ideales,
las enumeraciones y descripciones,
las personalidades que conoces,
el juego con los espacios,
el juego con la sensibilidad;
pero todo eso fue en aquel momento.
El juego de la sensibilidad
por la objetividad,
en el libro hay un cálculo de la sensibilidad
organizado por momentos importantes de la vida
los poemas se organizan
la mayoría de las veces
de lo individual a lo colectivo
así por ejemplo en el poema
“Regreso a Costa Rica”
el lector esperaría
un clamor por el retorno,
pero el lugar de eso
se encuentra
un canto de despedida,
la despedida a un esposo,
la despedida a una vida
vivida
en un lugar urbano,
nace la invocación o antítesis clásica
campo/ ciudad
la despedida a un amor,
la despedida a un desamor,
debo de ser franco
las primeras veces que leí su poesía
me pareció extraña,
pero la seguía leyendo;
me pareció cargada de amor.
Algunas veces
llegué a pensar
que ese lenguaje tan simple,
pero no sencillo,
estaba engañándome
con alguna clase de profundidad.
Encontré rupturas:
En el mensaje
en la estética, una poesía fusionada completamente
con la intimidad y el compromiso social
abandonó la tradición de Debravo,
la de Celaya,
y otros.
Me gustó el verso:
“de esta pasión tan nueva”
hablando del amor.